La Reserva Ecológica cumplió 40 años
La Reserva Ecológica de Costanera Sur es un típico tercer lugar, un espacio de encuentro en el cual se puede caminar por los senderos, avistar aves, andar en bicicleta, pasear, hacer un picnic y conversar.
Al igual que en la High Line de Nueva York en la Reserva Ecológica de Costanera Sur
tambien hubo ciudadanos que se movilizaron para preservar el lugar y transformarlo
en un paseo público.
Detrás de nuestra porteña Reserva Ecológica hay una muy
linda “historia” para contar. Nace producto de un error urbanístico, la
naturaleza contribuyó con lo suyo y la acción ciudadana logró que ese baldío
codiciado se convierta en un parque natural.
Fracaso del plan de crear un Centro Administrativo de la Ciudad
A finales de la década del 70 el gobierno militar de esa
época impulsó un megaproyecto de ganarle terreno al Río de la Plata volcando en
la Costanera Sur los escombros de las demoliciones realizadas para construir
las autopistas urbanas (25 de mayo, Dellepiane, Perito Moreno) con el objetivo
de levantar edificios administrativos. Iniciada la década del 80 el proyecto se
discontinuó por falta de presupuesto. El abandono dejo un enorme dique que
polderizó la zona reteniendo el agua y ocurrió un fenómeno fascinante.
La naturaleza tomo la palabra
Las crecidas y los camalotes flotantes que bajaban de los
ríos de la Mesopotamia trajeron semillas, esporas, pequeños anfibios e insectos.
El agua de lluvias y del río se acumularon en los polders y dieron origen a
espejos de agua. La vegetación fue cubriendo la zona y en menos de cinco años
la biodiversidad silvestre ocupó el centro de la escena.
La reacción de la sociedad civil
Tras el abandono del proyecto original surgieron presiones
inmobiliarias para edificar y asfaltar la zona en estas tierras de altísimo
valor cercanas a la Casa Rosada y el microcentro porteño. Organizaciones de la
sociedad civil como Aves Argentinas (en ese entonces Asociación Ornitológica
del Plata) Fundación Vida Silvestre, Amigos de la Tierra, Grupo Costanera Sur
junto con otros ambientalistas, biólogos y vecinos comenzaron a ingresar al
predio y realizaron los primeros inventarios de fauna demostrando que el lugar
ya albergaba numerosas especies de aves y de vegetación. Este “frente
ambientalista” organizo tambien actividades para que los ciudadanos conocieran
el lugar (avistajes de aves, visitas guiadas abiertas al público, jornadas de
limpieza, entre otras) brindando una educación ambiental desde abajo que logro
que los porteños se enamoraran y apropiaran simbólicamente el lugar.
Finalmente, el 5 de junio de 1986 (Día Mundial del Medio Ambiente)
luego de la participación ciudadana sostenida durante años y de la solidez
técnica de los informes presentados llego la victoria legislativa y el en ese
entonces Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza N° 41.247 declarando el
predio como Parque Natural y Zona de Reserva Ecológica.
La Reserva Ecológica hoy
Consta de 360 hectáreas y es el área protegida más visitada
de la Argentina con más de dos millones de visitantes anuales. Posee un Centro
de Visitantes, senderos señalizados, pasarelas y miradores que permiten a
quienes la visitan disfrutar de este oasis en plena ciudad. La Web oficial
del Gobierno de la Ciudad contiene información sobre la misma y la guía
independiente confeccionada por voluntarios aficionados a la observación de
aves https://www.reservacostanera.com.ar/
brinda una muy amplia información sobre las aves y vida silvestre de la
reserva.
Reconocimiento a los pioneros
En la página de Instagram del Grupo Costanera Sur
(@grupocostanerasur). podrás observar esta foto. Con su característico cartel de Carlos Gardel,
en la tarde del 6 de junio de este año se preparaban para compartir la caminata
nocturna por la Reserva Ecológica junto a los otros grupos y ciudadanos que
fueron en los años 80 protagonistas de la gesta ciudadana que posibilitó que
este parque natural sea hoy una realidad.
Al finalizar la caminata el grupo subió a su cuenta de Instagram
la siguiente frase:
“La oscuridad
fue creciendo y festejamos con una visita nocturna junto a grupos ambientales
de jóvenes que hoy trabajan en la ciudad y en causas nacionales de medio
ambiente. Volvimos a caminar por la
reserva de noche, llenos de emoción y felicidad. Y la naturaleza nos dio un
abrazo de niebla”.
El pasado martes 11 de agosto la Legislatura de la Ciudad de
Buenos Aires realizó un reconocimiento a los ciudadanos y organizaciones que
promovieron la creación de la Reserva Ecológica como Parque Natural.
Mariana Lome, amiga y lectora de este blog que en la década
del 90 fue colaboradora de la Fundación Vida Silvestre y que me sugirió
escribir esta nota, estuvo presente en el acto realizado en la Legislatura y al
salir nos expresó:
“Que la Reserva Ecológica Costanera Sur sea
hoy lo que es, fue y sigue siéndolo gracias a un logro colectivo, quizás más
ruidoso en los primeros tiempos, porque había que defenderla. ONG,
legisladores, periodistas, vecinos y vecinas fueron poniendo lo que cada uno
tenía para que hoy sea un espacio inclusivo, querido y visitado. Fue
inspiración para otras reservas urbanas y no sería lo que es sin la convicción
de la Ciudad y de los grupos de voluntarios que siguen convirtiéndola hoy en una
gran aula verde. Para todos los que tuvimos algo que ver con esos inicios creo
que fue una gran, inmensa, escuela de liderazgo colectivo. Y que cada uno de
nosotros se llevó de allí una certeza: cuando hay una visión compartida y
compromiso - a veces aún en la discusión-, las cosas ocurren y hasta pueden
superar nuestro sueño inicial.”
En mi libro “El rol político de la sociedad civil”
trato el tema de la participación ciudadana como motor del cambio social donde
expreso que “la participación ciudadana es constructora del bien común… Una
sociedad empoderada es una garantía de contención de los desvaríos del poder.”
La
Reserva Ecológica de Costanera Sur no fue una concesión estatal sino una
conquista ciudadana, en la cual la naturaleza puso la fauna y la vegetación y
los porteños organizados le pusieron el escudo que la blindó para siempre.
Desde “Café y misceláneas” nos sumamos al reconocimiento de
los pioneros.



Genial!
ResponderEliminarLinda historia… desde la sociedad civil pueden construirse bienes públicos! … 💪✌️😊
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